Ventajas
- Elevados niveles de confort
- Libertad de diseño para arquitectos
- Reducidas corrientes de aire en la zona de ocupación, sin condensados
- Sin ruidos regenerados
- Bajo coste de mantenimiento
- Fácil instalación
Los sistemas de refrigeración pasiva son una excelente solución para los espacios internos con altas cargas térmicas donde es muy importante el bienestar de los ocupantes. La calidad de aire se mantiene mediante un sistema de ventilación mecánica centralizada, o descentralizada. Las vigas frías pasivas -o los techos fríos- pueden complementar el sistema de ventilación y disipar las cargas térmicas mediante el uso del agua como medio de transporte. En ambos casos, el sistema consigue la mayor tasa de eficiencia energética posible.
En proyectos de nueva construcción, el uso de estos sistemas de refrigeración pasiva permite la materialización de la idea arquitectónica inicial. Altos niveles de confort, entornos agradables para los ocupantes, y bajos costes de mantenimiento son el resultado del uso de estos sistemas.
Las vigas frías pasivas, o los techos fríos, pueden ser instaladas en edificios existentes y en proceso de rehabilitación. En el caso de que la carga térmica aumente por encima de la capacidad de refrigeración del sistema de aire acondicionado existente, la instalación de un sistema de refrigeración pasiva puede compenssar este déficit.